Un día vine a vivir de otra ciudad y me entere que tenía una tía allí.
Pasó un tiempo y mi tía cumplía años. Yo como era perezoso o no me
gustaba mucho salir no quería ir, pero no sabía que ese día era el día
donde conocería a la mujer que cambiaría mi forma de ser y de pensar.
A lo que llegué a la casa de mi tía, creo que fue rápidamente cuando la
vi parada afuera conversando por teléfono (no sé con quién) y no pude
dejar de mirar y decirme a mí mismo lo hermosa que era aquella mujer.
Luego de un momento me dijeron que ella era la hija de mi tía, en
realidad no sabía que hacer, porque no podía dejar de mirarla. Ella solo
se reía y me perdía en su sonrisa. Regresó a ver y vio que yo la veía.
No dijo nada. Luego nos fuimos a un río con los tíos de ella y mi
hermana, me toco ir sentado a su lado. No sabía cómo decirle algo, solo
recuerdo que hable algo y ella sonrió, me sonroje y mire para otro lado.
Al final pasó el día y no nos dijimos nada.
Yo, inmediatamente, la agregué a las redes sociales (Facebook) y pues
veía sus fotos y veía que tenía un novio. Claro, yo no tenía intenciones
de entrar con ella o tener algo, solo conocerla; pero luego le hablé y
ella me habló, así una conversación normal. Luego ella, de repente,
llegó a mi casa con su hermana, su hermana y la mía iban a salir, y la
vi a ella. No sabía que hacer, sólo me puse algo y salía acompañándolas.
Luego me quede conversando con ella conociéndonos más y más y no era de
esperarse, no sabía qué hacer, en lo único que pensaba en esos momentos
era en besarla. Me había encantado ella. Luego, nuestras hermanas se
fueron y yo me quede con ella. Salimos por ahí a caminar y recuerdo que
estaba lloviendo y la tenía yo a ella enfrente de mí, yo mirándola
perdidamente, sinceramente no sabía lo que había pasado, no sabía cómo
explicar que me había enamorado de mi prima.
Ese día la besé. Sinceramente, no fue como cualquier beso que lo haya
dado en mi vida, ha habido muchos besos en mi vida, pero ninguno se
sintió tan cálido, tan rico, tan lindo, como aquel beso que tuve con
ella.
Luego de una semana le pedí que fuera mi novia. Ella aceptó. Nos
queremos mucho. Ya vamos 6 meses, puedo decir que han sido duros pero
han sido los mejores de mi vida, porque llegue a conocer a la persona
que cambió mi vida. La amo y ella también a mí y, saben, no quiero que
esto que tenemos se acabe nunca.
